Ni una palabra


El rey es Nadal

El rey es Nadal

Terminaba el sueño del 5º Rolan Garros consecutivo, y Rafa,  impotente, se marchaba de la central Phillip Catrier con la cabeza baja, aguantando la prepotencia y la chulería de su verdugo Robin Soderling, y lo que es peor, la insolencia y el más gusto del público frances, que sin motivo alguno, la había tomado con Rafa desde el comienzo del torneo.

Era el momento de Federer, y por suerte para el gran aficionado al tenis,  Roger logró su 4º grande. A partir de ahí todo correcto, nos encontramos con el circuito ATP más abierto y bonito que nunca, con Nole apretando por detrás llegando a 5 finales y ganando 2, en la primera parte del año, y un Andy Murray convertido en la gran amenaza, pero lejos de alabar el nivel del tenis actual y frotarse las manos ante lo que nos espera, la prensa mundial ha insitido en polemizar con la derrota de Rafa, que la rodilla le falla, que va a perder el número 1, que Federer le ha tomado la medida…no hay medida en esto del deporte, se detecta de lejos la urgencia por copar portadas, exclusivas y generar noticia donde no la hay.

Hasta Mayo, Rafa lo había ganado casi todo (incluido el Open de Australia y 3 Master 1000) y se apostaba porque fuera o no el relevo de Rod Laver en la consecución del Grand Slam en un mismo año, pero perdió en París  y ya quieren quitarle la cinta del pelo.

Las razones por las que Nadal perdío contra Soderling son varias, y por razones no entiendo excusas; no había tenido descanso en 3 meses, jugó mal, el sueco jugó el mejor partido (y torneo) de su vida, y no hay más vueltas de hoja, pero no caigamos en el tremendismo. Rafa quiere revancha y estoy seguro de que ganará otro grande este año, le queda año por delante, lo importante es que se recupere de la rodilla.

Rafa como siempre es un caballero, un ganador nato, y no dice nada, se lo calla, aplaude al rival, admite la crítica, y sólo piensa en ganar otra vez porque él es así, porque sabe que su único rival es él mismo. Federer ha vuelto y eso es bueno, pero que nadie se equivoque, Rafa nunca se ha ido, y él, sin decir una palabra.

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