El agente deportivo ¿el antihéroe?


Plusmarca mundial de Sergei Bubka

Plusmarca mundial de Sergei Bubka

Nacido en la antigua Ucrania Soviética, Sergei Bubka, de 46 años,  ostenta el mítico record mundial de salto con pértiga, pero sólo él y su agente saben realmente la nube que era capaz de alcanzar a mediados de los años 80.

Inmersos en la década del “boom” del patrocinio deportivo, la explosión de la marca en el deporte y el inicio de los contratos millonarios, Sergei Bubka iba camino de convertirse, desde que comenzó su andadura en la disciplina a los 16 años,  en el mejor atleta de la historia de su país, y en el mejor saltador de pértiga de la historia. Sergei había abandonado sus anteriores especialidades en los 100metros lisos y el salto de longitud tras unos pobres resultados, y con una apabullante evolución, el tigre de la madera se hizo el dueño de la pértiga durante casi dos décadas (80 y 90), batiendo todos los registros, año tras año y campeonato tras campeonato hasta conseguir 1 medalla de oro en los JJOO de Seúl ’88 y 6 campeonatos del mundo consecutivos.

Pero detrás de esta historia se encontraba un hombre clave en la historia del deportista, su agente.

Cuando los éxitos de Bubka resonaban en medio mundo, y su participación en los torneos era todo un acontecimiento mediático, al ucraniano le hicieron una oferta irrechazable. Cada vez que batiera su propio record del mundo, cobraría en metálico un importante plus económico, y por supuesto, un gran % de este plus, se ingresaría en  el bolsillo de su representante.

“Misteriosamente”, Sergei comenzó a batir el record del mundo cada poco tiempo, pero ya no lo hacía en 3 o en 4 cm como acostumbraba, sino que sólo saltaba 1 cm más por cada campeonato y así, evidentemente, ganaba ese plus cada poco tiempo, pero no explotaba sus cualidades.

Se sabe en el mundo del atletismo, que Bubka llegaba a saltar más de 6,20 metros en los entrenamientos, pero el gran público jamás llegó a disfrutarlo.

Tenía un precio. En 1997 Bubka sufrió una lesión en el talón y tuvo que dejar el atletismo. Hoy, Sergei Bubka sigue ostentando ese record extraterrestre que marcó en los 90 con 6,14 m, pero el futuro se hará cargo de cobrarle semejante osadia.

Tomando de referencia el caso Bubka, nos trasladamos al fútbol, donde por desgracia, cada vez tienen más protagonismo los agentes de los futbolistas, como los conocidos Mendes, Tamargo o Carvajal, que se desviven verano tras verano en sacar mayor tajada, sin pensar en el interés del futbolista, engañándolo y llevandoles por el camino equivocado con el fin de cobrar una prima que les engorde los bolsillos. Hay que temerse lo peor, porque Villa y otros muchos pueden frenar en seco su evolución, y secar la tinta de la pluma en la que escriben su historia, por tipos como el agente de Bubka.

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