El Pozo Murcia echa a Paulo Roberto


Paulo con la selección nacional

Paulo con la selección nacional

El pasado viernes 26 de Junio la dirección general del Pozo Murcia de fútbol sala se deshacia de la figura más importante de la historia del equipo murciano. Paulo recibió una llamada en la que sorprendentemente le decían que para este lunes pasado, ya no formaría parte del club, que debía abandonar las oficinas. El hispano brasileño no salía de su asombro, y entre decepción y enfado, salía despedido en un abrir y cerrar de ojos de la institución que le ha hecho como persona y como jugador, pero a la que él también le ha aportado todo.

Paulo Roberto está considerado como uno uno de los mejores jugadores de fútbol sala de la historia. Nacido en Brasil, su padre era de nacionalidad española, y comenzó su andadura en la especialidad en el ya desaparecido Marsans Torrejón, club del que salí a mediados de los 90 para fichar por el Pozo Murcia; allí, Paulo relanzó el fútbol -sala en nuestro país, se convirtió en un icono para los jóvenes y no tan jóvenes, y llevó a España a ganar la Copa del Mundo de Brasil ante la anfitriona en el mejor partido de la historia de España.

Pero además de ser el icono de la selección y de un país que de su mano volvía a convertirse en una referencia mundial, Paulo lo ha sido todo para el club murciano, con el que han ganado una liga, 2 copas de España y una Recopa de Europa. Paulo era magia y gol, era el ídolo en el que los jóvenes (entre los que me incluyo) se fijaban para hacer regates imposibles, pisar la pelota y meter los goles del brasileño.

En 2005 Paulo abandonó el fútbol-sala pero siguió ligado al club blanco al ocupar el cargo de director deportivo, con el que curiosamente, consiguió 3 títulos de liga en 4 años, interrumpiendo la jerarquía del gran dominador de la década, el Inter Movistar.

Ahora, el Pozo decide pasar página, y atendiendo a razones económicas, le da un portazo al símbolo del club. Es muy triste, es un acto desmesurado y feo. El fútbol se sabe, ya es una industria, y ya no entiende de colores, pero si en el fútbol-sala ya no se agradecen 15 años de leal servicio y entrega, es que algo preocupante está ocurriendo.

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