Creer o no creer


Hablar sobre el Barça es hablar a día de hoy del mejor equipo de la historia. Su fútbol estético, profundo y efectivo llena de luces los estadios de fútbol cada fin de semana, y a veces lo hace con una velocidad y coordinación tal, que parece la pieza musical definitiva, un conjunto de notas que se entrelazan entre sí de forma perfecta, en armonía, y que deja al rival sin contestación, noqueado por asombro. Es así, el Barcelona, con una superioridad aplastante, pasa por encima de sus rivales con una suficiencia que parece hacernos dudar a algunos de si juegan al mismo deporte o no. Luego está el Madrid, un misil teledirigido que explota al son de “tic-tac” como bien dijo Caparrós, al que un par de tropezones le han hecho de manera absurda, convertirle en un foco de miradas acusadoras de no tener el nivel de su eterno rival. Es intolerable pensar que un equipo con 15 victorias de 19 partidos en Liga esté provocando decepción en sus aficionados, me resultas extraño, no tanto que lo produzca en sus detractores claro.

El caso es, y volviendo al Pep team, que dificilmente puede encontrarse durante los últimos 3 años a algún equipo que siquiera haya podido hacerle algún daño al equipo de Guardiola, es irritable en ocasiones, pero es justo y merecido pensar, que un grupo de deportistas, con humildad, sacrificio y trabajo de equipo estén consiguiendo todo esto.

Lo que no me parece tan justo es la actitud que tienen ciertos equipos contra el Barça en el Camp Nou; salen asustados, incapaces, sabedores de la derrota antes de que pite el arbitro, y eso me parece, aparte de ridículo, una falta de respeto para el Madrid y la competición. No vendré a discutir aquí lo que ya se habló (y demasiado) sobre la alineación del Sporting en el Camp Nou, pues un entrenador es libre de gestionar su alineación y sus recursos de la manera que más le beneficie, pero catalogar un partido de imposible y mirar para otro lado perjudica al resto, y ofende al espectador. El ejemplo de hoy de este tétrico Racing hace ahondar más en el problema.

Es para mí verdaderamente una satisfacción, la figura emergente que es Pepe Mel en el fútbol de altura. No hablo precisamente del gran partido del Betis esta semana pasada en el Benito Villamarín, sino de la gran apuesta de este gran técnico por jugar al fútbol en territorio blaugrana. Fue humilde, bueno y sincero, pero dejó las cosas claras antes de viajar a Barcelona, “el Betis va a salir a jugar de tú a tú al Barça” y gracias a este PROFESIONAL, el Betis dejo una imagen imborrable aquel  Miércoles. Si, perdió 5-0, porque el rival era incluso mejor, pero la sensación fue otra. Así, mientras grandes predicadores del buen fútbol como Esteban Vigo o Pepe Mel SI creen en luchar por los 3 puntos esté quien esté en frente, otro se dan por vencidos.

Una sola palabra puede cambiar el estado anímico de un grupo de futbolistas, y un entrenador, como líder de éste, tiene en su poder la capacidad de arengarles, animarles y hacerles creer, pero si por el contrario bajas los brazos y ante 20 micrófonos tiras los cartuchos al suelo, tus jugadores saldrán al campo indefensos y acobardados, esa es la verdad. Quien lucha, puede perder; quien no lucha, ya perdió.

Prediquen con el ejemplo Mel, y denle un poco más de mérito a las victorias del Barcelona si eso es posible.

 

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2 thoughts on “Creer o no creer

  1. Interesante. Te recomiendo leer un blog que retrata todas las tácticas y estrategias utilizadas por Pep a lo largo de los años. Con vídeos y análisis más que completos. Se llama Paradigma Guardiola, o algo por el estilo.

    Saludos.

    http://esquinacarnaval.wordpress.com/
    SANTIAGO IZAGUIRRE

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