Benzema. El potencial si engaña


Si bien creo que es capaz de darle un giro a la historia, y si también es cierto que aún se pueden rescatar algunos buenos momentos de Karim Benzema en el Real Madrid, la verdad objetiva es otra bien distinta. El fichaje del francés por el Real Madrid ha terminado por ser un fracaso, y lo digo pasado un año y 7 meses después de su fichaje, pasados 62 partidos oficiales y 20 goles más tarde.

No podemos mirar para otro lado respecto a Benzema, por mucho que fuera el deseo del Presidente, por mucho que su nombre evoque al aroma de las grandes noches europeas, o a que su precio, por excelso, nos obligue a agarrarnos a una realidad que puede que nunca llegue. La realidad del asunto trasciende a un extraño síndrome que sufren las secretarías técnicas de la mayoría de los clubes de Europa, que tiene su máximo exponente en el Real Madrid. El fenómeno está más relacionado con la especulación inmo-futbolística, que con la inversión real en valor deportivo. Las referencias son numerosas, pero no todas entran en el mismo saco. La diferencia está en el precio, y en el seguimiento del futbolista. El Madrid en esto si es un referente.

Parece mentira que aficionados al fútbol, ajenos a la escena de los despachos, seamos capaces de detectar esta clase de enfermedades crónicas. Si es verdad, que los agentes son una figura oscura en todo esto, y que su importancia en la ecuación desvirtua cualquier idea preconcebida, pero los culpables siguen siendo los mismos, los dirigentes.

La línea estratégica de los fichajes, como bien a demostrado la historia del fútbol, suele tener tan sólo dos vías de desarrollo exitosas. La primera es la de fichar jugadores consagrados (que no mayores), pagando por ellos goles, calidad o trayectoria a fin de cuentas. En este caso, cómo el fútbol es fútbol, y las personas somos personas, no siempre tiene por qué cumplirse; hace dos veranos el Real hizo dos operaciones de la misma índole con Cristiano y Kaká, y el resultado ha sido bien diferente. Esa apuesta por el caballo ganador le salió a medias a Florentino. Uno de ellos, Cristiano, está marcando una época en el Madrid y en el fútbol, y su hambre de victoria no acabó en Manchester, sino que tiene su continuidad en el tiempo. Kaká, por el contrario, ha sido la mayor decepción del fútbol mundial y su reputación va quemándose a medida que pasan las semanas.

La 2ª alternativa, consiste en fichar grandes promesas internacionales, jugadores de perfil bajo, desconocidos para la prensa, sobresalientes figuras en sus equipos, con un futuro prometedor y sobretodo, a un precio muy bajo. Así funciona. De la misma manera, Higuaín y Marcelo llegaron al Real Madrid por poca más de 22 mill de euros hace 5 temporadas, de la mano del anterior presidente, y con un mundo por recorrer. Se trataban de meros adolescentes, figuras emergentes del fútbol sudamericano, con una calidad especial y que supusieron una oportunidad real de futuro para el Real Madrid. Su precio no permitía altos riesgos, y su evolución podía suponer la adquisición de un estrella a precio de saldo. Así fue, y 5 años más tarde, Marcelo e Higuaín son referentes mundiales en su demarcación, titulares en el Real Madrid y jugadores indispensables para Mourinho. La jugada fue inmejorable. En cierto modo, los dos jugadores son lo más parecido a canteranos que tiene el equipo blanco, pues llegaron con 17 años a Madrid y se han criado en el club.

Una vez establecido este contexto, el caso de Benzema juega completamente en su contra. Tras 5 temporadas en el Olympique Lyon, Benzema se convirtió en una promesa futbolística mundial, fue pretendido por todos conscientes de la estrella que se cernía en Gerland, pero la verdad era que no se trataba más que de un niño de 20 años, con buenos partidos en una liga muy inferior como la francesa y con un puñado de goles en carrera visionados en Youtube.

La realidad es que Benzema no era mucho más que aquel Pato de 17 años que deslumbraba en el Internacional o el Higuaín de 18 que marcaba goles en River Plate, pero el mundo quiso compararlo demasiado pronto con Ronaldo y eso no fue justo…Las evidencias le han dejado desnudo ante el público. su falta de gol con 20 goles casi intrascendentes en 1 temporada y media, muestras de una apatía que nunca escondió y su falta de compenetración con el grupo, dejan al francés en el peor lugar posible, y el culpable no fue otro sino su precio, que debía ser de 15 mill, terminó siendo de 35, y su presentación que pudo ser en petit comité, acabó pareciéndose a la de Cristiano. En este caso la ecuación no salió, y el Madrid compró potencial a precio de estrella, y ahora los frutos son exigencias y acusaciones, porque Karim, para su desgracia, no cuenta con la paciencia que se le supone a un joven futbolista, sino que tiene a 20 millones de personas esperando a una estrella que realmente, nunca existió.

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