Titanes


“Y os diré una cosa: no dejéis que nada, nada se interponga entre nosotros, y nada nos separará. En la mitología griega, los titanes, incluso más poderosos que los dioses, gobernaban su universo con un poder absoluto. Esta noche, ese  campo de ahí fuera es nuestro universo, actuémos como Titanes”

Esa frase, enunciada por el entrenador de fútbol americano Henman Boone (Denzel Washington) en la película “Titanes” ponía el broche a una de las escenas más emotivas de la película. Siempre ha sido ésta una de mis películas predilectas, y una de las razones es por el tremendo valor deportivo que inculca, la fuerza y la motivación que hacen sentir al espectador, que sin notarlo se siente parte de aquel equipo “Los titanes”, que lucharon ante las adversidades raciales que les perseguían para conseguir la victoria y ser leyenda.

Esas adversidades, esa lucha por salvar todos los obstáculos es lo que ha hecho de la selección española un equipo de leyenda, porque al igual que los titanes, nadie creía hace 4 años, que este grupo de futbolistas de perfil bajo, con una particular manera de jugar al fútbol, llevara a un país entero a tocar la gloria. Porque además, tras de sí, este equipo cargó desde el principio con una losa casi insalvable, la dichosa tradición de fracasar en cuartos de final, la losa de la derrota por norma, la decepción del pueblo, y justo ante ese muro psicológico, fue donde España fraguó su propio mito.

No sólo ha radicado su éxito en aquella victoria en 2008, sino que conforme iban avanzando en su objetivo por conquistar la cima del mundo, este equipo luchó contra la desconfianza de la afición, contra la incompetencia de la prensa, y contra sus propios rivales, que eran muchos y muy buenos…ante todo eso, con el rumor y crítica como primer almuerzo de cada día, los jugadores decidieron actuar en consecuencia, y se unieron, se abrazaron a un objetivo común, se perdonaron lo que tuviera que ser perdonado, y dieron un paso adelante. Ganaron la Copa del Mundo y dos Copas de Europa.

Así fue, está en los documentales, está los textos, está en la memoria. Quizás haya habido otros equipos con un palmarés como el de España, quizás el Brasil del 70 fue más espectacular o la Holanda de Cruyff fuera más evocadora, pero ninguno luchó tanto como este, ninguno lo tuvo tan difícil, porque nadie, nadie creyó en ellos, y sin embargo, aceptaron el reto, decidieron convertirse en titanes, e hicieron historia.

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