Pulgada a pulgada


Conforme pasaban los días, y desde el partido de 1/4 de final contra Francia, empezó a moverse en Twitter – y creo que por medio de @eduardoschell – un #hashtag motivador, que encajaba a la perfección con el desafío “aquí y hora” que estaba viviendo la selección española de baloncesto, era #pulgadaApulgada. Para los más cinéfilos, y para los que no lo son tanto supongo, la expresión que encumbra el hashtag proviene de una famosa escena de una no tan conocida película de Oliver Stone, “Any Given Sunday” (“Un Domingo cualquiera”), en la que muestra una visión transparente y muy crítica sobre el deporte profesional, y el día a día de sus protagonistas, en este caso, un equipo de fútbol americano. En la escena en cuestión, el entrenador D’Amato – interpretado por Al Pacino – les da a sus jugadores una última charla antes de salir a jugar un partido crucial; el monólogo es estremecedor, pura motivación, y en ese momento apoteósico la frase que no para de repetir D’Amato y que cala una y otra vez en sus jugadores (y en el espectador) es esa, pulgada a pulgada, pulgada a pulgada

Desde aquel Mundial de Japón en 2006, hace 6 años ya, lleva luchando este equipo en cada partido, en cada competición, en cada final y no han parado de triunfar. Este equipo, porque eso lo que es, un EQUIPO con mayúsculas, ha roto todas las barreras hasta hace poco insalvables para el baloncesto español. 1 Mundial, 2 Europeos, 1 plata europea y dos finales olímpicas, solo en el verano de 2010 se permitió una laguna en su palmarés. Son leyenda, y son irrepetibles. Algunos como Gasol, Navarro y Felipe fueron y son desde el principio, otros fueron y ya no están como Garbajosa, Raúl o Jimenez, y otros llegaron más tarde, pero todos jugaron como uno, todos se integraron en esta familia y todos sin excepción se comprometieron a dejar el nombre de España en la cima más alta del baloncesto. No sabría decir si primero fue el compromiso o primero fue el talento, pero siempre fueron de la mano, pulgada a pulgada.

Se dice que en la final de ayer en Londres, la mejor final olímpica que se recuerda (o eso dicen), acabó un ciclo, y que muchos de los jugadores clave como Felipe, Pau y Navarro abandonaran el barco, sujetos a la máxima que marca la edad en el deporte, y con el pensamiento solidario de dejar paso a los más jóvenes que quieren recoger su legado. Será difícil, quizás imposible. Será mejor en cualquier caso rendir homenaje a esta generación, que poco a poco ha conquistado el corazón de muchos españoles. que ha revolucionado el baloncesto europeo y que ha hecho despertar un deporte en caída libre. Como Nadal hiciera con el tenis, o Alonso hiciera en la Fórmula 1, Gasol y cia han puesto el baloncesto español en las portadas, ha robado en ocasiones el protagonismo al fútbol, y nos han proporcionado un prestigio que perdurará.

Me costaría encontrar un jugador favorito, que lo tengo, porque esta selección se ha hecho grade como grupo, ha levantado sus cimientos apoyándose en la unión, en el deporte de equipo, y en un espíritu de lucha que habrá creado escuela. No hubiera sido posible de otro modo y ellos lo sabían. Siempre han defendido, y así ha pasado en estos JJOO, que solo con el compromiso y la involucración de todos se podrían conseguir títulos. Como arengaba D’Amato a sus jugadores :”Hoy podemos curarnos como equipo, o caer como individuos…tenéis que mirar al que tenéis a vuestro lado, mirarle a los ojos y creo que vais a ver a un tío dispuesto a ganar esa pulgada por vosotros, vais a ver un tío que se sacrificará por el equipo, porque sabe que vosotros haréis lo mismo por él! ..” así, y sólo así soy capaz de ver a esta selección, que ante las adversidades, que han sido muchas, como en las mejores historias de superación, ha conseguido apoyarse entre ellos, han luchado cada balón, cada minuto, cada partido, pulgada a pulgada para conseguir marcar la diferencia, en el “aquí y ahora”, en el “vivir o morir”, esta selección decidió conseguir llegar una pulgada antes que su adversario, y sumando todas ellas, han llegado a la cima.

Habrá héroes, y habrá otros equipos, pero yo me quedo con éste, el partido de ayer frente a Estados Unidos siempre lo recordaremos y yo desde luego pienso hacerlo como un éxito inmenso, que va más allá del metal del que esté hecha la medalla.

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